«Libro recibido: Musulmanes latinos: Nuestro camino al Islam» Por Patrick Bowen

5 de enero de 2018

El valor preciso de las narrativas de conversión religiosas ha sido un asunto de escaso debate en los círculos de eruditos. Aunque hay consenso en que dichas narrativas proporcionan datos útiles, es incierta la información que proveen. Como todas las formas de narrativa, las historias de conversión están hechas por un autor en un lugar y tiempo particulares e, incluso cuando no se hace de forma consciente, están escritos para una audiencia concreta.

Las historias de conversión pueden, pues, estar influenciadas por una miríada de factores: el tiempo pasado desde la conversión; el humor del converso al escribir su historia; cuántas veces la ha contado; lo que ha leído, visto, escuchado y discutido con otros; la religión y grupo étnico de la audiencia prevista; la habilidad del escritor como narrador; el tiempo dedicado a escribir la historia; la cultura en la que se da la narrativa —la lista podría continuar. Para hacer el asunto aún más complicado, en los casos en los que las historias de conversión son compiladas juntas, como A) los autores no siguen exactamente el mismo formato y B) el lector pocas veces tiene datos detallados de la biografía de cada uno o información sobre cómo se seleccionaron las historias, a pesar del deseo de comparar narrativas, es difícil extraer conclusiones sólidas y los académicos hacen bien en evitar utilizarlas sin sentido crítico. Por estos motivos, aunque las colecciones de narrativas de conversión son, generalmente, fascinantes e informativas, se deben usar con extrema cautela.

Dicho esto… Mientras trabajaba en mis libros sobre los primeros blancos y afroamericanos musulmanes conversos, tuve muy pocas historias de conversión y, en mis periodos más frustrantes, deseaba secretamente tropezarme con una colección desconocida de testimonios en primera persona sobre los caminos religiosos de los primeros musulmanes conversos estadounidenses. Tal libro hubiera facilitado mi investigación y me hubiera proporcionado más profundidad para mis descripciones y análisis. Finalmente, pude encontrar un pequeño y poco conocido libro de historias escritas por varios de los primeros miembros de la Nación del Islam —aunque tuvo un valor limitado para mi proyecto pues el libro se publicó casi 60 años después de las conversiones y, como resultado, sus narrativas adolecían de una gran falta de información sobre sus transformaciones religiosas. Hasta hoy, sigo buscando colecciones narrativas de los primeros musulmanes conversos de modo que pueda rellenar los vacíos que sé que hay en mis historias. Así que, a pesar de todas las limitaciones de la narrativa de conversiones, especialmente de las colecciones, admito que, en ciertos casos, pueden ser una mina de oro.

Pero, ¿qué hay de las colecciones de narrativa de conversión contemporáneas —una época en la que cientos de historias de musulmanes conversos se han compilado y publicado, a menudo por académicos y estudiantes de grado de los departamentos de etnografía, psicología e historia? ¿y qué hay de los casos colgados en internet para que cualquiera tenga libre acceso a ellos? Cuando Juan Galván, el editor de Musulmanes latinos: Nuestro camino al Islam, se me acercó para saber mi opinión sobre el potencial interés de los académicos, fui sincero con él y le planteé mis dudas. Le expliqué, en resumen, que el mundo académico lo apreciaría pero sería mejor tener entrevistas directas y encuestas. Esto, en mi opinión, sería particularmente cierto para los académicos de los musulmanes latinos pues apenas son un puñado y supongo que la mayoría de ellos ya ha leído y analizado casi todas las historias de los latino musulmanes que hay en la red (yo mismo he analizado 28 de esas narrativas para un discurso en un encuentro regional de la American Academy of Religion [Academia Estadounidense de Religión] mientras estaba en la escuela de posgrado). Una vez dicho esto, le dije, un libro como el que proponía sería de gran valor para otros conversos y potenciales conversos, no para académicos. Cuando Juan me informó de que ya había completado el proyecto y me pidió que lo leyera, temí no encontrar mucho valor académico en él.

Sin embargo, resultó que estaba equivocado. La colección de narrativas de conversión de Galván será una importante fuente para estudiosos que examinen Musulmanes latinos. Como ya se ha mencionado, algunas de esas narrativas están presentes en la red pero están dispersas entre múltiples páginas y numerosas secciones dentro de esas páginas —y, muchas veces, enterradas como artículos independientes en largas publicaciones de una sola página. Este libro hace mucho más sencillo encontrar esas historias. En algunos casos, estas no estuvieron disponibles previamente en las numerosas páginas sobre musulmanes latinos de Galván —o, al menos, estuvieron suficientemente enterradas en una ensalada de enlaces activos tal que fui incapaz de encontrarlas. En cualquier caso, la contribución más significativa de este libro es el gran número de historias, 52, lo que hace que, por lo que yo sé, esta sea la colección de musulmanes conversos estadounidenses de cualquier etnia más extensa que se haya publicado, venciendo ligeramente a la importante colección de Steven Barboza (1993) American Jihad: Islam after Malcolm X.

Y como el de Barboza, el libro de Galván caracteriza tanto a líderes comunitarios como a gente corriente, ofreciendo al lector el acceso a una gran variedad de historias que  proceden de individuos cuyas identidades latinas y experiencias varían considerablemente. La diversidad de los conversos puede apreciarse solo en la lista de países de los que proceden, en los que han vivido o en los que tienen a sus ancestros: Canadá, Argentina, Bolivia, Brasil, República Dominicana, Alemania, Cuba, Puerto Rico, Italia, Siria, Arabia Saudí, Filipinas, México, Inglaterra, El Salvador, Perú, Australia y Estados Unidos. Las experiencias vitales de estos individuos son también diversas: hay inmigrantes y nacidos en Estados Unidos, unos de familias rotas y otros de familias llenas de amor, habitantes de guetos y campesinos, soldados y estudiantes, ateos y católicos devotos. Para aquellos que han estudiado a los nuevos musulmanes de Estados Unidos y están familiarizados con las razones habituales por las que la gente de allí abraza el Islam, es chocante que, aunque uno puede agrupar historias similares, no haya dos historias entre las cincuenta que sean iguales, lo que refleja la amplia variedad de corrientes culturales, psicológicas, espirituales e, incluso, discursivas que entran en juego mientras gente de todo el país se convierte al Islam.

Por supuesto, sigue siendo cierto que un académico responsable no puede tomar simplemente y sin crítica una historia de conversión como un valor aparente y son las cosas de las que adolece el libro las que serían las más importantes para un análisis académico crítico del contenido. En cuanto al lector, la única información de la que dispone es la que los conversos han incluido en sus narraciones —a veces no dan ninguna pista sobre su ubicación, la mezquita a la que van, la edad o el lugar de origen, datos básicos que ayudarían notablemente en el análisis. Tampoco se incluyen las fuentes de las narraciones ni las fechas en las que fueron tomadas ni tampoco, en la mayoría de los casos, se indica si el converso ha escrito o contado antes su historia —y lo similar o distinta que es en comparación con la de otros conversos a los que conozca personalmente. Este tipo de información puede ser de gran ayuda para determinar otras cuestiones referentes a patrones de conversión, dinámicas geográficas y movimientos discursivos. Por lo que es necesaria más investigación para descubrir estas tendencias.

En cualquier caso, Musulmanes latinos: Nuestro camino al Islam puede ser de gran valor para los académicos del Islam estadounidense y de las religiones. En primer lugar, asegura que estas narrativas sean preservadas y las ha hecho accesibles; sus destinos ya no dependerán solo del mantenimiento y la audiencia de las viejas páginas web ni de las tortuosas cadenas de hiperlinks o enlaces. Los académicos que lean este libro estarán forzados a reconocer la diversidad y amplitud de la experiencia latino-musulmana —las conclusiones basadas en pequeñas muestras ya no serán suficientes. Finalmente, para aquellos que se fijen lo suficiente, hay bastantes pistas en este libro como para que uno pueda empezar a conectar puntos hacia otros eventos de la historia del Islam en Estados Unidos y de las religiones latinas. Musulmanes latinos es, en esencia, el tipo de libro que esperaba encontrar cuando trabajaba en los primeros musulmanes blancos y afroamericanos estadounidenses —y estoy seguro de que los demás académicos que lo encuentren reconocerán, igualmente, la joya que es.

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